jueves, 9 de marzo de 2017

LUCES DE BOHEMIA: VALLE-INCLÁN

Os ofrezco otros dos enlaces muy interesantes, con guías de lecturas y enlaces a contenidos audiovisuales. Un perfecto complemento del tema.

Luces de Bohemia I

Luces de Bohemia II

Y por último, un capítulo del programa La mitad invisible dedicado a la obra:



lunes, 6 de marzo de 2017

LA GENERACIÓN DEL 27

He encontrado nuevos enlaces que pueden ser de mucho interés.
El primero es de la revista  COMUNIDAD ESCOLAR DIGITAL y recoge una serie de artículos, con poemas comentados, de algunos de los nombre más destacados del 27:
CE


El segundo enlace son más apuntes, de otro profesor, don Juan Manuel Infante.


Y más apuntes, del catedrático Fernando Carratalá:


He encontrado también un documental, realizado por Canal Sur, sobre la pervivencia de la Generación del 27 en la actualidad.









domingo, 26 de febrero de 2017

EL ENSAYO ESPAÑOL A PARTIR DE 1975: FERNANDO SAVATER

He resumido el artículo "Las etapas del pensamiento de Savater", de JUAN ANTONIO RIVERA, pues ofrece unas ideas muy interesantes sobre el libro que Marta Nogueroles dedicó a la trayectoria ensayística de Savater. Os ofrezco también un pase de diapositivas muy interesante sobre Ética para Amador:



"LAS TRES ETAPAS

Aunque con la tal vez comprensible consternación del interesado, Nogueroles se anima a diferenciar tres periodos o etapas en su pensamiento. Con estas distinciones ocurre siempre lo mismo: tienen su punto de arbitrariedad pero a la vez pueden ser útiles para introducir orden en un flujo continuo, de modo parecido a como se introduce orden en el espectro cromático continuo cuando empleamos designaciones discretas para los colores. De modo que, por mi parte, declaro que no tengo cosa mejor que hacer que seguir a Marta Nogueroles en su clasificación. Luego ya se verá su rendimiento. Las etapas que distingue la autora son éstas:
1ª etapa (1970-1980). Es «el periodo hipercrítico», el más iconoclasta y quebrantahuesos de Savater, en que con una alegre facundia arremete contra el escolasticismo académico (dentro del cual hay que incluir no sólo la escolástica propiamente dicha, sino también la filosofía analítica, naciente en España por esas fechas), para después, a partir de 1976, pasar por una fiebre acratona y antimarxista. Este periodo se inaugura con Nihilismo y acción (1970), «el único libro que de verdad he deseado escribir», según confesión del propio Savater, al que siguieron obras como La filosofía tachada (1972), La infancia recuperada (1976), una delicia de principio a fin, Apóstatas razonables (1976) o el incendiario Panfleto contra el Todo (1978).
2ª etapa (1981-1987). Savater abandona en esta fase su anarco-nihilismo juvenil para tomar una defensa decidida de la democracia, amenazada por el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Con seguridad, el ensayo central de este periodo, y el que lo abre, es La tarea del héroe (1981). Pero habría que mencionar también Invitación a la ética (1982) o Contra las patrias (1984).
3ª etapa (1988-2000). Se inaugura con la publicación, en 1988, de Ética como amor propio, donde emprende su toma de postura en favor de un humanismo ilustrado y cosmopolita, beligerante con los nacionalismos, la intolerancia religiosa y la xenofobia racista. Forman parte de este periodo Humanismo impenitente (1990), Ética para Amador (1991), su libro más vendido, Política para Amador (1992), Diccionario filosófico (1995) y Las preguntas de la vida (1999), por nombrar algunos títulos significativos. […]
Por lo demás, convendría no pasar por alto, cuando hablamos de Savater, su obra periodística, cuyo volumen supera con mucho a la de su producción ensayística, y en donde se encuentra, según reconoce el propio filósofo, lo mejor de cuanto ha escrito. En su libro, Nogueroles se arremanga y entresaca y comenta algunos de sus mejores artículos de prensa, que no son pocos. Menciona menos su obra novelística (si bien muestra un comprensible interés por El jardín de las dudas (1991)), hace esporádicos recordatorios de su labor como traductor y no recuerdo alusión alguna a sus incursiones en el teatro o en las crónicas de carreras de caballos, una de sus más simpáticas y logradas singularidades como escritor. […]

SAVATER CONTESTATARIO
En sus primeros pasos Savater practica con jocundidad una filosofía negativa, nihilista, atea, antisistema, antirracionalista y hasta anticientífica. Todo lo que hieda a método y orden se convierte en diana predilecta para los rehiletes chispeantes de un Savater que desborda más rebeldía que acrimonia. Nos encontramos ante un autor jovialmente pesimista, oscuro y algo pomposo en su retórica, desmelenado, con esporádicos ataques agudos y sumamente contagiosos de incontinencia verbal. […]
A partir de 1976 (en los aledaños de la muerte de Franco) y hasta 1980 se produce un marcado giro político (¿o sería mejor decir antipolítico?) en la obra de Savater, que deja de fustigar a los fósiles académicos y sus detritos en papel, y, como parte del clima de efervescencia general que se vive en este periodo, se incorpora con toda su artillería dialéctica al debate de las cuestiones políticas acuciantes que por entonces menudeaban; entre ellas, y de manera señalada, el referéndum del 6 de diciembre de 1978, en que se sometía a aprobación la nueva Constitución Española, y en el cual, dicho sea de paso, Savater tomó el camino de la abstención. […]
Es la suya una acracia deudora de los movimientos antiautoritarios del Mayo del 68 francés, más que del anarquismo clásico de Proudhon, Bakunin o Kropotkin. Las tintineantes proclamas libertarias de Savater por estas fechas se concretan en la abolición del Estado y del Capital, la eliminación del trabajo, la apertura de cárceles y manicomios y la superación de la contradicción entre individuo y sociedad. […]
Por desgracia, la respuesta de Savater al peligro del poder separado no es la liberal sino una reclamación, con claros resabios nietzscheanos, de que el individuo mantenga reunida su «fuerza», negándose en todo momento a delegarla (p. 168); algo que –involuntariamente, supongo suena a lo que diría un anarcocapitalista.

SAVATER Y LA TAREA DEL HÉROE
Savater pone fin a su periodo más acratón en la década de los ochenta, y, en concreto, a raíz del intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El 28 de octubre de este año Savater vota por primera vez en las elecciones generales, y lo hace a favor del PSOE de Felipe González (p. 183).
El pensamiento y el estilo de Savater se tornan menos alacremente combativos desde este momento, más ponderados y reflexivos, pierden un punto de esa jocundidad irreverente que hasta entonces los caracterizaban en favor de un mayor aplomo y enjundia intelectuales. Sí señor, Savater se convierte en un intelectual […] que reparte su tiempo entre la actividad docente y una profusa presencia en los medios de comunicación con objeto de defender la incipiente democracia española de algunos de los peligros que por entonces la acechaban.
Es también a comienzos de los 80 cuando la ética cobra un protagonismo decidido en la producción literaria de Savater, aunque su interés por esta materia provenía de tiempo atrás. Frutos de este realineamiento de intereses son La tarea del héroe (1981) e Invitación a la Ética (1982). Savater alcanza con ellas su primera madurez y, tal vez por esto, están escritas en un estilo más calmo que sus anteriores libros de combate; si bien el mensaje de fondo de ambos libros sigue yendo a contracorriente de las tendencias dominantes en filosofía moral de la época, en especial la ética kantiana del deber, reemplazada en su caso por una ética del querer, muy congenial con la de Nietzsche. […]
Savater hace una defensa desinhibida del amor propio como proyecto moral (lo que se ama es ese «llegar a ser lo que se es»), frente a la presión asfixiante y anuladora de la individualidad que ejercen, sin pedir permiso, ideologías colectivistas, como el nacionalismo o el marxismo, que buscan la ofrenda «desinteresada» de la fuerza individual a un proyecto colectivo, presentado ante los feligreses con toda pompa y circunstancia como superior y emancipatorio, cuando es tan sólo una máquina de succión de libertades individuales. Un individuo ha de reconocer la humanidad residente en otros individuos, y mostrarse solidario con ellos en alguna medida, pero no con planes colectivos megalómanos que le sisan su autonomía.

SAVATER COMO HUMANISTAS ILUSTRADO
Pesimismo y alegría
Según la autora de esta monografía, la tercera etapa de la filosofía savateriana abarca de 1988 a 2000 y está marcada por la reivindicación de un humanismo ilustrado (p. 261), en el que tienen cabida y forman coyunda (una extraña coyunda a simple vista) el pesimismo y la alegría.
Quién lo iba a decir, pero al bien humorado Savater le va la marcha pesimista, y algunos de sus autores favoritos (Voltaire, Schopenhauer, Cioran) son pesimistas recalcitrantes. El pesimismo de Savater descansa en la tranquila aceptación de que el hombre no es ángel ni demonio, de modo que algunos de nuestros más caros y entrañables ideales (libertad, justicia, felicidad) nunca van a verse realizados del todo. […]«Mi visión es muy sencilla: hemos nacido rodeados de males y vamos a morir rodeados de males. A lo más que podemos aspirar es a que los males del final no sean los mismos que los del principio». […]
La felicidad individual es un empeño impostergable y sería una estupidez sin nombre sacrificarla a la obtención de una felicidad colectiva plenaria y unánime. […]Con todo, Savater acaba encontrando demasiado solemne y enfático hablar de «felicidad» como fin último de la vida, y opta por un término más juguetón y menos pretencioso: la «alegría»

Individualismo, democracia y derechos humanos
El humanismo consiste ante todo en considerar que el hombre, y no alguna entidad inhumana o sobrehumana, es el inventor de valores (p. 313). A partir de la década de los noventa cobra un protagonismo creciente el tema de la educación en el pensamiento y la obra de Savater, y precisamente la educación tiene como uno de sus pilares centrales enseñar el humanismo al hombre, es decir, enseñarle a ser lo que es, pero que todavía desconoce. Nacemos siendo hombres, pero no nos enteramos de qué tipo de hombres somos hasta que resultamos educados (pp. 321 y ss.).[…]
Esa condición universal o transcultural proviene del reconocimiento de que todos los humanos somos miembros de la misma especie y que sólo por eso nos debemos unos a otros ciertos comedimientos y atenciones. Esta común pertenencia a la misma especie tiene más peso que cualquier particularismo diferenciador, cualquier rasgo por el que creamos que hemos de anteponer la lealtad a un subgrupo de la especie humana a los miramientos que nos intercambiamos como miembros de esa especie (el grupo más inclusivo políticamente relevante). De ahí el rechazo de Savater al nacionalismo o al fanatismo religioso.
Los derechos humanos están vinculados a la defensa del individualismo porque la cualidad más abstracta y universal de un ser humano es ser individuo, esto es, un elemento del género humano. Los derechos humanos despojan de manera sistemática a los hombres de sus características distintivas (sexo, color de piel, cultura, religión, etc.). Lo que se respeta en un ser humano cualquiera es el mínimo común denominador resultante de este despojo; lo que se ama en un ser humano concreto son, por el contrario, sus peculiaridades diferenciadoras. […]
La tolerancia es el respeto al otro, y en especial a lo que menos nos gusta del otro, siempre y cuando no haya agresión o daño.
De modo que la tolerancia no ha de confundirse con la indiferencia ante cuanto sucede a nuestro alrededor; menos aún con la indulgencia ante crímenes o desafueros (la tolerancia no se extiende a los intolerantes). Tampoco ha de asimilarse con cierto relativismo, según el cual hay pluralidad de opiniones y todas ellas son igualmente respetables y valen lo mismo puesto que no hay una vara de medir objetiva que permita establecer cuáles se hallan más próximas a la verdad y cuáles más alejadas de ella. Para Savater, los objetos (y sujetos) de respeto son las personas, no sus opiniones, que siempre es bueno estén sometidas al fuego graneado de la crítica, sin por ello poner en entredicho la dignidad de quienes las mantienen.
A lo que se opone decididamente Savater es a hablar de «derechos colectivos». Los titulares de derechos son siempre individuos, no colectivos […]Así, por ejemplo, no existen derechos de las lenguas: una persona tiene derecho a manejar su lengua materna, pero las lenguas no tienen derecho a reclutar hablantes forzosos que las perpetúen. Por lo mismo, tampoco existen los derechos de las naciones o de los pueblos. Y los derechos de las minorías a no ser a avasalladas por las mayorías son en realidad no otra cosa que los derechos de los miembros individuales de esas minorías a que se respeten y toleren sus costumbres, siempre y cuando no inflijan daño a nadie. […]
Aunque a Savater le ocupó y preocupó el tema del nacionalismo ya desde finales de los setenta, fue a finales de los ochenta cuando se convirtió en uno de los centros de su filosofía. Savater parte de posiciones de simpatía y complicidad con el nacionalismo (en especial el vasco), que se extienden hasta el prólogo a su libro de 1981 La tarea del héroe, pero siempre, esto sí, desmarcándose de la violencia terrorista. De hecho, Savater fue el primer intelectual español en manifestarse con claridad contra la violencia etarra, a mediados dE los ochenta, cuando esta violencia se encontraba en su aciago esplendor (p. 351). Ante las amenazas de ETA recibe escolta policial, y mientras tanto cambia su postura teórica acerca del nacionalismo, que pasa de ser complaciente (o cómplice) a francamente hostil. A Savater le costó desprenderse de sus afinidades primeras con el nacionalismo por su previa filiación libertaria, que le empujaba a ver con buenos ojos a las minorías nacionales oprimidas (o que se presentaban como tales); pero el abyecto espectáculo de la violencia desplegada por estas minorías, y el apoyo que recibían de amplios sectores del nacionalismo no violento, le ayudaron a desprenderse de las viscosas adherencias nacionalistas, que inicialmente manifestó, hasta convertirse en uno de los más pugnaces y desenvueltos paladines del antinacionalismo en España.



jueves, 16 de febrero de 2017

EL ENSAYO ESPAÑOL A PARTIR DE 1975

Miguel de Montaigne, escritor francés de finales del s. XVI escribió una serie diversos temas, desde un punto de vista personal, a los que llamó Ensayo. Sin embargo, el género (sin ser llamado ensayo) fue inventado por el franciscano español fray Antonio de Guevara. Sus obras: Epístolas familiares y Menosprecio de corte y alabanza de aldea fueron traducidas y muy apreciadas en Europa. Francis Bacon fue quien difundió el género por Europa, alcanzando una gran repercusión en autores de prestigio. 

DEFINICIÓN

Suele definirse como “un escrito en prosa, generalmente breve, de carácter didáctico, en el que el ensayista aborda, desde un punto de vista personal, temas diversos con gran flexibilidad de métodos y clara voluntad de estilo” (D. Estébanez). 

CARACTERÍSTICAS

El ensayo presenta similitudes con otras manifestaciones literarias, pero también con los textos científicos. 
1.    Cualquier tema puede ser objeto del ensayo: temas críticos, políticos, sociológicos, históricos, biográficos, concernientes a la vida cotidiana, informaciones de interés actual… Es habitual que el autor aporte ejemplos de su propia experiencia. 
2.    El ensayista expone y argumenta de forma personal. El ensayo es subjetivo. Al no dirigirse a lectores especializados es frecuente el uso de recursos literarios
3.    Brevedad. El ensayista no pretende ser exhaustivo en el tratamiento de los temas. 
4.    Intención dialogal: el ensayista pretende comunicarse con sus lectores, por ello este género tiene relación con la literatura epistolar. La figura del lector no especializado adquiere relevancia al condicionar la forma de exposición de las reflexiones del autor. 
5.    Carece de una estructura predeterminada, no tiene un orden lógico y sistemático y son frecuentes las digresiones. Su objetivo es sugerir e incitar al lector a la reflexión. 
6.    Voluntad de estilo: el ensayista es consciente de que se espera de él una cualidad estética en la expresión de sus ideas
7.    Se encuentra entre el artículo y el tratado, ya que es más largo que el artículo periodístico, pero más breve que el tratado científico  o filosófico. Hay un parentesco con determinados subgéneros periodísticos (columna, artículo de opinión…), por ello la generalización de la prensa escrita ha facilitado el cultivo del ensayo. Está también relacionado con géneros como la carta, la autobiografía, el diario, la prosa didáctica y científica…
8.    Está vinculado a la realidad en la que surge y pretende incidir sobre ella. La ficción no tiene cabida en el ensayo. 
9.    Las formas de elocución más utilizadas son la exposición y la argumentación

NÓMINA DE AUTORES

España es, junto con Francia e Inglaterra, una de las cunas del ensayo y uno de los pilares del ensayismo europeo. El ensayo alcanzará su máximo florecimiento durante el s. XX y se convierte en medio de expresión habitual entre los distintos grupos y movimientos literarios. 

Generación del 98: (Unamuno)  muestran en sus artículos y ensayos preocupación por el presente y el devenir de España. Evolucionan desde un inicial racionalismo crítico hacia posiciones más moderadas y sentimentales. 

Novecentismo: (Pérez de Ayala) los autores novecentistas lo cultivan como género apto para expresar la inquietud de sus deseos. Están vinculados a la Institución Libre de la Enseñanza y son herederos del regeneracionismo del 98. Gracias a su sólida formación universitaria son especialistas en varias ramas: filosofía (Ortega y Gasset y Eugenio D’Ors), historia (Sánchez Albornoz) y medicina (Ramón y Cajal). Además comparten un espíritu científico, optimismo por el porvenir de España, vocación europeísta y talante liberal y elitista. 

En los años 40, el género de adapta a la nueva situación política. Además, debido al exilio de gran parte de los intelectuales cercanos a la República tras la guerra civil, en la posguerra se produce un gran vacío en el género ensayístico.

En los años 50, empieza a desarrollarse un ensayo de opinión en el ámbito universitario, donde autores como Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo o López Aranguren muestran su inquietud por conectar con los problemas que traspasan los límites de la España oficial. Desde los años 50, el ensayo ha derivado hacia formas que han difuminado aún más las características específicas el género, por ello se podrían incluir dentro de él las formas de pensamiento relacionadas con la filosofía, la historia, la crítica…

En los años 60 y 70 algunas editoriales como Tusquets o Anagrama difundieron el pensamiento extranjero mediante traducciones o textos divulgativos. Además numerosas revistas (Cuadernos para el diálogo, Cambio 16, Triunfo) actuaron como agentes impulsores de esos deseos de transformación. Es un ensayo de carácter político-doctrinal. 

En los años 80, se desarrolla un ensayo de carácter ético y estético, guiado por la voluntad de acercamiento al lector. Por otra parte, tras la muerte de Franco, en esta época ya existía libertad de prensa y se había normalizado la vida cultural. 

En la actualidad las tendencias temáticas dominantes son la reflexión ética, la omnipresencia de los medios de comunicación y las nuevas formas de ocio. En cuanto al estilo, se emplea un lenguaje sencillo y comprensible para el lector común. Esto se debe al hecho de que la mayor parte del ensayo nace en el medio periodístico, que es el medio más inmediato y eficaz para la transmisión de ideas. 

Aunque no se puede resolver satisfactoriamente la cuestión nominativa, puede hablarse de cierta afinidad en el discurso entre García Calvo y Fernando Savater, Juan Marichal y José Carlos Mainer, Tuñón de Lara y José Luis Abellán.

*       En cuanto a la filosofía, a finales de los años 60 comenzaron a traducirse obras francesas (Foucault…) y en la producción ensayística de los años siguientes se muestra esta influencia en temas como la lingüística o la sociología. El pensamiento marxista ocupa otra rama importante en autores como Tierno Galván, Bueno o Sacristán. También se habla de una vuelta de Nietzsche (Savater, García Calvo…) y de una sustitución progresiva de la filosofía del compromiso por temas más acordes con la “modernidad”: poder, pasión, felicidad… (Eugenio Trías, Vidal Peña, Fernando Savater, Javier Muguerza…)
*       En los estudios literarios aparece una crítica que pone en práctica aparatos de análisis relacionados con la semiología, el estructuralismo y la estética de percepción (José Carlos Mainer, Antonio García Berrio, Isabel Paraíso de Leal, Carmen Bobes…)
*       En la historia del pensamiento y crítica social además de autores que trabajan en especialidades concretas (Economía: Ramón Tamanes y Luis Ángel Rojo; Sociología: Amando de Miguel) destacan estudiosos del pensamiento español (José Luis Abellán, Elías Díaz) o de la historia cultural de España (Fernando Sánchez Dragó). 
*       En el periodismo de firma, distinto del periodismo convencional, aparecen colaboradores de la prensa diaria que a menudo publican ensayos o literatura de creación (Antonio Gala, Francisco Umbral, Juan Cueto, Rosa Montero…)
*       Otros autores: Manuel García Morente, Xavier Zubiri, López Aranguren, Carmen Martín Gaite, Vicente Verdú… 

FERNANDO SAVATER 

Profesor de Filosofía en diversas universidades y más tarde de Ética en la universidad del País Vasco. En su obra se ha dado el fenómeno de que libros cuyo tema central es la ética se han convertido en best-sellers: Ética para Amador (1995) y El contenido de la felicidad (1996). En su obra ha dado a conocer sus opiniones en temas como los nacionalismos, la naturaleza, el poder o las posibilidades renovadoras de la democracia. Ha participado en todas las polémicas políticas, culturales y estéticas de los últimos años, con numerosas intervenciones y artículos reunidos en libros como Apología del sofista (1973), Escritos politeístas (1975), La filosofía como anhelo de la revolución (1976) y La piedad apasionada (1977).

En Nihilismo y acción (1970) y La filosofía tachada (1972), que representan las primeras demostraciones de su pensamiento irónico y vitalista, tiene influencia de Nietzsche. En ellas muestra su empeño por innovar la reflexión de España, obsesión a la que ha sido fiel a lo largo de toda su actividad periodista y literaria. 

Entre sus estudios filosóficos destacan La tarea del héroe (1982, Premio Nacional de Literatura) y Invención de la ética (1982). Son dos obras complementarias en las que expone las cuestiones fundamentales de su pensamiento ético, la exigencia de la no-instrumentalización del hombre y la afirmación de la capacidad de elección humana, a pesar de la presencia de instancias como la fatalidad o el azar. Además refleja interés por desentrañar la ética de sus engañosos vínculos con la moral. Publicó también Catón, un republicano contra César, Ética para Amador y Política para Amador.

Es, además, uno de los analistas políticos más conocidos en España.  Sus interpretaciones de las situaciones políticas se han recogido en varios libros, entre los que destacan: Impertinencias y desafíos (1981) y Contra las patrias (1984). Por otra parte, Para la anarquía (1977) y Panfleto contra el Todo (1978) se han convertido en dos clásicos del pensamiento político español contemporáneo. 

Retoma y propone la narración fantástica, y la historia de los contenidos éticos y heroicos a través del análisis de autores y personajes como Julio Verne, Sherlock Holmes o Jack London. El salto definitivo hacia la novela propiamente dicha, lo da con Caronte aguarda (1981), narración policiaca que mezcla una trama personal con una conspiración política y que constituye una meditación sobre las formas del mal, el delito y la venganza. El dialecto de la vida (1985) trata de la amistad de un escritor maduro y un joven fotógrafo durante un viaje siguiendo las pistas escocesas de R. L. Stevenson. Entre sus obras teatrales destacan Juliano en Eleusis (1981), Vente a Sinapia (1983) y Guerrero en casa (1992)

En junio de 2009 fue el principal impulsor, junto con otros veinte intelectuales (entre los que destacan Carmen Iglesias, Mario Vargas Llosa y Álvaro Pombo) del Manifiesto por la lengua común. Este Manifiesto reivindica  el derecho de los ciudadanos de toda España a recibir su educación e interactuar con la Administración en lengua castellana. En abril de 2013 fue considerado como uno de los 65 pensadores más influyentes del mundo por la revista británica Prospect, especializada en política y economía. 

Pensamiento y estilo 


Se define como un “filósofo de compañía”, su filosofía es ilustrada, su forma de expresión es polémica y sus opiniones son, a menudo, contracorriente. El estilo agudo e irónico se aprecia en sus artículos periodísticos, el género que más le gusta escribir. Siguiendo a Spinoza, defiende una ética del querer en contraposición a una ética del deber. Los seres humanos buscan su propia felicidad de una manera natural y la ética ayuda a clarificar esta voluntad y mostrar las formas de su realización. Por tanto, la ética no debe juzgar las acciones por criterios abstractos y ajenos a la felicidad propia.

(Extraído de aquí)

domingo, 1 de enero de 2017

PREGUNTAS REFERIDAS A LOS SANTOS INOCENTES

1.- ¿Quién es el Gran Duque? ¿Qué le pasó?
2.- Por qué Azarías roba las válvulas de los neumáticos de los coches.
3.-¿Cuántas Milanas hay y qué les pasa?
4.-¿Qué animales aparecen en la obra?
5.- ¿Por qué Azarías se orina las manos?
6.- ¿Quién es Dacio? ¿Y Lupe? ¿Y Dámaso?
7.- ¿Dónde se sitúa la obra? ¿Dónde queda el Cerro de las Corzas? ¿Qué otros lugares se citan?
8.- ¿Qué es la perezosa?
9.- ¿Qué busca la Régula y Paco el Bajo para sus hijos?
10.- ¿Qué significa correr al cárabo?
11.- ¿Quién es la Niña Chica y qué le pasa?
12.- ¿Quién es Crespo?
13.- ¿Cómo es la educación de los trabajadores en el cortijo?
14.- ¿Quiénes son los señoritos de las ciudad?
15.- ¿Qué problemas tiene Paco el Bajo con la gramática?
16.- ¿Quién es Nieves y qué le pasa? ¿Por qué se llama Nieves y qué otro nombre podría haber tenido? ¿Dónde trabajará? ¿Hará la comunión? ¿Por qué?
17.- ¿Quién es don Pedro y qué le pasa?
18.- ¿Qué sentído tiene muy desarrollado Paco el Bajo y para qué le sirve? ¿Por qué lo llaman secretario?
19.- ¿Qué cometido tiene Régula en el cortijo?
20.- ¿Quién es doña Purita? ¿Qué relación tiene con el périto? ¿Y con el señorito Iván?
21.- ¿Quién es Carlos Alberto? ¿Y Miriam?
22.- ¿Por qué Azarías se va a vivir con su hermana? ¿Qué problemas provocará?
23.- ¿Quiénes son los Santos Inocentes y por qué?
24.- ¿Quién es Rogelio y a qué se dedica? ¿Y Quirce? ¿Qué instrumento toca Quirce?
25.- ¿Qué hace Azarías con las camisetas que le compra su hermana?
26.- ¿Quién es el Ireneo y qué le pasó?
27- ¿Cómo evitará Paco el Bajo que Azarías haga sus necesidades en cualquier parte?
28.-¿Cuál es la segunda milana? ¿Quién se la regala? ¿Qué pasa cuando aprende a volar?

29.- ¿Cómo se animaliza a Paco el Bajo?
30.- ¿A qué tipo de caza se dedica el señorito Iván?
31.- ¿Cuándo y dónde se sitúa la acción de la novela y por qué?
32.- ¿Qué le manda hacer el señorito Iván a Paco el Bajo todas las noches antes de irse a dormir?
33.- ¿Cuál es la palabrota preferida del señorito Iván?
34.- ¿Qué ocurrió al tener que escribir cada trabajador su nombre para demostrar que sabían escribir?
35.- ¿Cómo conoce Miriam a la Niña Chica?
36.- ¿Qué es un cimbel y para qué sirve? ¿Qué tuvo que hacer Paco cuando se olvidó de los capirotes para el palomo?
37.- ¿Qué pierna se rompe Paco al caer del árbol? ¿Cómo reacciona el señorito Iván?
38.- ¿Quién sustituye a Paco el Bajo en la caza? ¿Cómo es la relación con el señorito Iván?
39.- ¿Qué hace Azarías con los palomos que cazó el señorito?
40.- ¿Dónde tenía la consulta el médico?
41.- ¿Qué le pasa a la pierna de Paco el Bajo por no respetar los días de reposo?
42.-¿Qué hace Quirce con los veinte duros que le da el señorito Iván?
43.- ¿Qué ocurre cuando Nieves ayuda al señorito Iván a quitarse las botas?
44.- ¿Cómo es la relación de don Pedro, el périto, con su mujer?
45.-¿Quién hará de secretario en la última batida? ¿Cómo se comporta el secretario en la cacería?
46.- ¿Por qué y cómo mata Azarías al señorito Iván?
45.- Comenta la frase del señorito Iván referida a la graja: "carroña de ésa es lo que sobra en el cortijo", y cómo se puede poner en relación con su forma de tratar a los demás.
46.-