jueves, 16 de febrero de 2017

EL ENSAYO ESPAÑOL A PARTIR DE 1975

Miguel de Montaigne, escritor francés de finales del s. XVI escribió una serie diversos temas, desde un punto de vista personal, a los que llamó Ensayo. Sin embargo, el género (sin ser llamado ensayo) fue inventado por el franciscano español fray Antonio de Guevara. Sus obras: Epístolas familiares y Menosprecio de corte y alabanza de aldea fueron traducidas y muy apreciadas en Europa. Francis Bacon fue quien difundió el género por Europa, alcanzando una gran repercusión en autores de prestigio. 

DEFINICIÓN

Suele definirse como “un escrito en prosa, generalmente breve, de carácter didáctico, en el que el ensayista aborda, desde un punto de vista personal, temas diversos con gran flexibilidad de métodos y clara voluntad de estilo” (D. Estébanez). 

CARACTERÍSTICAS

El ensayo presenta similitudes con otras manifestaciones literarias, pero también con los textos científicos. 
1.    Cualquier tema puede ser objeto del ensayo: temas críticos, políticos, sociológicos, históricos, biográficos, concernientes a la vida cotidiana, informaciones de interés actual… Es habitual que el autor aporte ejemplos de su propia experiencia. 
2.    El ensayista expone y argumenta de forma personal. El ensayo es subjetivo. Al no dirigirse a lectores especializados es frecuente el uso de recursos literarios
3.    Brevedad. El ensayista no pretende ser exhaustivo en el tratamiento de los temas. 
4.    Intención dialogal: el ensayista pretende comunicarse con sus lectores, por ello este género tiene relación con la literatura epistolar. La figura del lector no especializado adquiere relevancia al condicionar la forma de exposición de las reflexiones del autor. 
5.    Carece de una estructura predeterminada, no tiene un orden lógico y sistemático y son frecuentes las digresiones. Su objetivo es sugerir e incitar al lector a la reflexión. 
6.    Voluntad de estilo: el ensayista es consciente de que se espera de él una cualidad estética en la expresión de sus ideas
7.    Se encuentra entre el artículo y el tratado, ya que es más largo que el artículo periodístico, pero más breve que el tratado científico  o filosófico. Hay un parentesco con determinados subgéneros periodísticos (columna, artículo de opinión…), por ello la generalización de la prensa escrita ha facilitado el cultivo del ensayo. Está también relacionado con géneros como la carta, la autobiografía, el diario, la prosa didáctica y científica…
8.    Está vinculado a la realidad en la que surge y pretende incidir sobre ella. La ficción no tiene cabida en el ensayo. 
9.    Las formas de elocución más utilizadas son la exposición y la argumentación

NÓMINA DE AUTORES

España es, junto con Francia e Inglaterra, una de las cunas del ensayo y uno de los pilares del ensayismo europeo. El ensayo alcanzará su máximo florecimiento durante el s. XX y se convierte en medio de expresión habitual entre los distintos grupos y movimientos literarios. 

Generación del 98: (Unamuno)  muestran en sus artículos y ensayos preocupación por el presente y el devenir de España. Evolucionan desde un inicial racionalismo crítico hacia posiciones más moderadas y sentimentales. 

Novecentismo: (Pérez de Ayala) los autores novecentistas lo cultivan como género apto para expresar la inquietud de sus deseos. Están vinculados a la Institución Libre de la Enseñanza y son herederos del regeneracionismo del 98. Gracias a su sólida formación universitaria son especialistas en varias ramas: filosofía (Ortega y Gasset y Eugenio D’Ors), historia (Sánchez Albornoz) y medicina (Ramón y Cajal). Además comparten un espíritu científico, optimismo por el porvenir de España, vocación europeísta y talante liberal y elitista. 

En los años 40, el género de adapta a la nueva situación política. Además, debido al exilio de gran parte de los intelectuales cercanos a la República tras la guerra civil, en la posguerra se produce un gran vacío en el género ensayístico.

En los años 50, empieza a desarrollarse un ensayo de opinión en el ámbito universitario, donde autores como Dionisio Ridruejo, Pedro Laín Entralgo o López Aranguren muestran su inquietud por conectar con los problemas que traspasan los límites de la España oficial. Desde los años 50, el ensayo ha derivado hacia formas que han difuminado aún más las características específicas el género, por ello se podrían incluir dentro de él las formas de pensamiento relacionadas con la filosofía, la historia, la crítica…

En los años 60 y 70 algunas editoriales como Tusquets o Anagrama difundieron el pensamiento extranjero mediante traducciones o textos divulgativos. Además numerosas revistas (Cuadernos para el diálogo, Cambio 16, Triunfo) actuaron como agentes impulsores de esos deseos de transformación. Es un ensayo de carácter político-doctrinal. 

En los años 80, se desarrolla un ensayo de carácter ético y estético, guiado por la voluntad de acercamiento al lector. Por otra parte, tras la muerte de Franco, en esta época ya existía libertad de prensa y se había normalizado la vida cultural. 

En la actualidad las tendencias temáticas dominantes son la reflexión ética, la omnipresencia de los medios de comunicación y las nuevas formas de ocio. En cuanto al estilo, se emplea un lenguaje sencillo y comprensible para el lector común. Esto se debe al hecho de que la mayor parte del ensayo nace en el medio periodístico, que es el medio más inmediato y eficaz para la transmisión de ideas. 

Aunque no se puede resolver satisfactoriamente la cuestión nominativa, puede hablarse de cierta afinidad en el discurso entre García Calvo y Fernando Savater, Juan Marichal y José Carlos Mainer, Tuñón de Lara y José Luis Abellán.

*       En cuanto a la filosofía, a finales de los años 60 comenzaron a traducirse obras francesas (Foucault…) y en la producción ensayística de los años siguientes se muestra esta influencia en temas como la lingüística o la sociología. El pensamiento marxista ocupa otra rama importante en autores como Tierno Galván, Bueno o Sacristán. También se habla de una vuelta de Nietzsche (Savater, García Calvo…) y de una sustitución progresiva de la filosofía del compromiso por temas más acordes con la “modernidad”: poder, pasión, felicidad… (Eugenio Trías, Vidal Peña, Fernando Savater, Javier Muguerza…)
*       En los estudios literarios aparece una crítica que pone en práctica aparatos de análisis relacionados con la semiología, el estructuralismo y la estética de percepción (José Carlos Mainer, Antonio García Berrio, Isabel Paraíso de Leal, Carmen Bobes…)
*       En la historia del pensamiento y crítica social además de autores que trabajan en especialidades concretas (Economía: Ramón Tamanes y Luis Ángel Rojo; Sociología: Amando de Miguel) destacan estudiosos del pensamiento español (José Luis Abellán, Elías Díaz) o de la historia cultural de España (Fernando Sánchez Dragó). 
*       En el periodismo de firma, distinto del periodismo convencional, aparecen colaboradores de la prensa diaria que a menudo publican ensayos o literatura de creación (Antonio Gala, Francisco Umbral, Juan Cueto, Rosa Montero…)
*       Otros autores: Manuel García Morente, Xavier Zubiri, López Aranguren, Carmen Martín Gaite, Vicente Verdú… 

FERNANDO SAVATER 

Profesor de Filosofía en diversas universidades y más tarde de Ética en la universidad del País Vasco. En su obra se ha dado el fenómeno de que libros cuyo tema central es la ética se han convertido en best-sellers: Ética para Amador (1995) y El contenido de la felicidad (1996). En su obra ha dado a conocer sus opiniones en temas como los nacionalismos, la naturaleza, el poder o las posibilidades renovadoras de la democracia. Ha participado en todas las polémicas políticas, culturales y estéticas de los últimos años, con numerosas intervenciones y artículos reunidos en libros como Apología del sofista (1973), Escritos politeístas (1975), La filosofía como anhelo de la revolución (1976) y La piedad apasionada (1977).

En Nihilismo y acción (1970) y La filosofía tachada (1972), que representan las primeras demostraciones de su pensamiento irónico y vitalista, tiene influencia de Nietzsche. En ellas muestra su empeño por innovar la reflexión de España, obsesión a la que ha sido fiel a lo largo de toda su actividad periodista y literaria. 

Entre sus estudios filosóficos destacan La tarea del héroe (1982, Premio Nacional de Literatura) y Invención de la ética (1982). Son dos obras complementarias en las que expone las cuestiones fundamentales de su pensamiento ético, la exigencia de la no-instrumentalización del hombre y la afirmación de la capacidad de elección humana, a pesar de la presencia de instancias como la fatalidad o el azar. Además refleja interés por desentrañar la ética de sus engañosos vínculos con la moral. Publicó también Catón, un republicano contra César, Ética para Amador y Política para Amador.

Es, además, uno de los analistas políticos más conocidos en España.  Sus interpretaciones de las situaciones políticas se han recogido en varios libros, entre los que destacan: Impertinencias y desafíos (1981) y Contra las patrias (1984). Por otra parte, Para la anarquía (1977) y Panfleto contra el Todo (1978) se han convertido en dos clásicos del pensamiento político español contemporáneo. 

Retoma y propone la narración fantástica, y la historia de los contenidos éticos y heroicos a través del análisis de autores y personajes como Julio Verne, Sherlock Holmes o Jack London. El salto definitivo hacia la novela propiamente dicha, lo da con Caronte aguarda (1981), narración policiaca que mezcla una trama personal con una conspiración política y que constituye una meditación sobre las formas del mal, el delito y la venganza. El dialecto de la vida (1985) trata de la amistad de un escritor maduro y un joven fotógrafo durante un viaje siguiendo las pistas escocesas de R. L. Stevenson. Entre sus obras teatrales destacan Juliano en Eleusis (1981), Vente a Sinapia (1983) y Guerrero en casa (1992)

En junio de 2009 fue el principal impulsor, junto con otros veinte intelectuales (entre los que destacan Carmen Iglesias, Mario Vargas Llosa y Álvaro Pombo) del Manifiesto por la lengua común. Este Manifiesto reivindica  el derecho de los ciudadanos de toda España a recibir su educación e interactuar con la Administración en lengua castellana. En abril de 2013 fue considerado como uno de los 65 pensadores más influyentes del mundo por la revista británica Prospect, especializada en política y economía. 

Pensamiento y estilo 


Se define como un “filósofo de compañía”, su filosofía es ilustrada, su forma de expresión es polémica y sus opiniones son, a menudo, contracorriente. El estilo agudo e irónico se aprecia en sus artículos periodísticos, el género que más le gusta escribir. Siguiendo a Spinoza, defiende una ética del querer en contraposición a una ética del deber. Los seres humanos buscan su propia felicidad de una manera natural y la ética ayuda a clarificar esta voluntad y mostrar las formas de su realización. Por tanto, la ética no debe juzgar las acciones por criterios abstractos y ajenos a la felicidad propia.

(Extraído de aquí)

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